El pie de Morton, también conocido como síndrome de Morton, pie griego o dedo de Morton es un problema médico asociado a los nervios del pie y los dedos, o más bien a la opresión de los mismos. Debe su nombre a Dudley J. Morton, el cirujano ortopédico estadounidense que describió por primera vez esta afección. El pie de Morton es una complicación bastante común y puede contribuir a ciertos problemas del pie. ¡Infórmate sobre este problema con nosotros!
¿Qué le ocurre al pie en el pie de Morton?
Se trata de una afección dolorosa que afecta a la planta del pie, sobre todo a la zona situada entre el tercer y el cuarto dedo. En estos puntos, se produce un agrandamiento del tejido que rodea uno de los nervios que conducen a los dedos. Esto causa opresión de ese nervio, dolor agudo y ardiente asociado en la planta del pie y se forma inflamación. Puede sentir escozor, ardor, hormigueo o incluso entumecimiento en los dedos afectados.
Síntomas del pie de Morton
En el caso del síndrome de Morton, los síntomas no son visibles a primera vista, como ocurre, por ejemplo, con el dedo en martillo. ¿Cuándo hay que prestar atención, o qué significa opresión nerviosa?
- Sensación de pisar una piedra dentro del calzado
- Ardor en la planta del pie, que suele extenderse también a los dedos
- Hormigueo o incluso entumecimiento en los dedos de los pies
- Aparición frecuente de callos o ampollas en la planta del pie, tanto después de caminar como de correr
- Inestabilidad del pie y del tobillo debido a la imposibilidad de pisar correctamente
- La relajación del pie y el alivio del dolor sólo se producen después de quitarse las zapatillas
Principales causas de la neuralgia de Morton
Como hemos señalado anteriormente, el pie de Morton está causado por la irritación del nervio situado entre los huesos de los dedos. La causa más común de esta inflamación es la presión excesiva sobre los dedos, los nervios entre ellos y la planta del pie. Ciertas actividades comunes pueden causar y contribuir a la aparición. Entre ellas se incluyen:
- Llevar tacones altos o zapatos muy estrechos en los que se aprietan los dedos.
- Actividades que ejercen mucha presión sobre las plantas de los pies, entre las que desgraciadamente se incluye correr
- Ocupaciones que requieren estar de pie todo el día
- Ciertas anomalías del pie que afectan a su correcto funcionamiento: pies planos, arcos altos, dedos en martillo, juanetes o lesiones en los pies.
¿Cuál es el tratamiento de la neuralgia de Morton?
El tratamiento implica un diagnóstico precoz y centrarse en la causa del problema. Tomar analgésicos puede aliviarte a corto plazo, pero no eliminará la inflamación y correr se convertirá más en un calvario que en una alegría. En cuanto notes cualquier síntoma del síndrome de Morton, acude al médico. Cuanto antes diagnostique el síndrome de Morton y empiece el tratamiento, antes volverás a sentirte bien.
¿Qué medidas terapéuticas puede sugerirte tu médico para que los próximos pasos sean sin dolor?
1) Cambia tu calzado de estrecho a ancho
Las zapatillas con una construcción ancha pueden aliviar la presión sobre el nervio afectado al proporcionar más espacio en la parte delantera y distribuir mejor el peso al pisar. Revisa las zapatillas anchas para correr y ropa informal. Muy populares hoy en día son las zapatillas minimalistas o barefoot que simulan caminar descalzo. No obstante, recuerda que el cambio a las zapatillas barefoor requiere un periodo de adaptación, ya que se trabajan músculos diferentes a los que se utilizan con el calzado tradicional.
2) Plantillas especiales
El médico puede recomendar el uso de una plantilla ortopédica especial con lo que se denomina "pelota metatarsal". Para correr, hay disponibles plantillas que proporcionan apoyo al pie y mantienen los dedos en la posición correcta.
3) Métodos de fisioterapia
Un fisioterapeuta se convierte en tu compañero número uno en el camino hacia la recuperación. Te dará masajes especiales, se centrará en técnicas de tejidos blandos, te ayudará a movilizar las articulaciones y, según la gravedad de la situación, te recomendará tratamientos focalizados con ondas de choque u ondas radiales para acelerar el proceso de curación y aliviar el dolor.
4) Ejercicio adecuado
Para curar el pie, hay que hacer ejercicio de forma activa y trabajar constantemente con el pie afectado no sólo en la consulta del fisioterapeuta, sino también en casa: estirar, colocar e incorporar ejercicios sensomotores. Aunque parezca complicado y el trabajo duro recaiga sobre todo en ti, no debes preocuparte. Un fisioterapeuta te ayudará con los ejercicios y su correcta ejecución y se asegurará de que el tratamiento vaya en la dirección correcta.
5) Vendaje neuromuscular
El vendaje neuromuscular o kinesiotaping del pie también tiene un efecto beneficioso. Un vendaje bien aplicado dará soporte y alineará correctamente el arco transversal, aliviando así el dolor de los huesos situados detrás de los dedos y de los nervios situados debajo.
6) Extirpación quirúrgica del nervio
Como último recurso, cuando el dolor no mejora ni siquiera con tratamiento conservador, se recurre a la cirugía. Consiste en extirpar la parte afectada del nervio.
¿Existe alguna prevención contra el pie de Morton?
Buenas noticias: ¡sí, existe! Tenemos algunos consejos para ti:
- Evitar el uso frecuente de zapatos ajustados o de tacón alto
- Mejor zapatillas con puntera ancha para tener mucho espacio en la zona de los dedos
- Incorpora ejercicios de movilización y estiramientos de los dedos o masajes de los pies a su rutina de estiramientos.
- Como parte de tu recuperación, acudir a fisioterapia como medida preventiva
- Consigue calcetines ajustables que favorecen la recuperación del pie con separadores de dedos
- Ocuparse del cuidado y la higiene de los pies, incluida la limpieza periódica y la comprobación de cualquier anomalía.
¿Y qué zapatillas de correr elegir?
El pie de Morton es un fenómeno que, por desgracia, no desaparece de la noche a la mañana. Y admitámoslo, a nadie le gusta correr con dolor u hormigueo en los pies. Elegir bien las zapatillas para correr en tal caso es aún más crucial. ¿Qué características del calzado hay que tener en cuenta?
- Amplia construcción: las zapatillas con puntera ancha dan más espacio a los pies y alivian la presión sobre los dedos.
- Talla más grande: Tu talla de zapatillas de running debe ser entre 0,5 y 1,5 tallas más grande que tus zapatillas habituales. Después de unos kilómetros, el pie se hincha y se expande en el zapato y, por lo tanto, necesita más espacio.
- Drop inferior: El drop es la diferencia entre el talón y la puntera y se mide en milímetros. Cuanto menor sea, más natural será la zancada. No es necesario que corras con zapatillas "cero", pero busca zapatillas de running con un drop más bajo, entre 4 y 8 mm aproximadamente.
- Amortiguación óptima: los componentes de espuma de amortiguación de la entresuela se encargan de los impactos suaves. En caso de pie de Morton, es aconsejable disponer de zapatillas para correr con una amortiguación de media a alta, para una mayor comodidad.
CONSEJO Top4Running: ¿Qué significa amortiguación en las zapatillas de running y por qué es un buen servidor pero un mal amo en algunos casos?